5. Paramahansa Yogananda

En este último capítulo de la primera parte de este libro quiero hablar sobre el puerto de llegada al que me encaminaron los EE. El proceso de evolución que viví durante su desarrollo me condujo, como ya comenté en capítulos anteriores, desde el concepto de Dios entendido a través de metáforas, al Dios desnudo, infinito; desde el modelo cristiano, a la visión universalista propia de la religión de la India (sin que ello menoscabe la importancia e influencia que el cristianismo ha ejercido en mi pensamiento).

La búsqueda espiritual ha sido una de mis características más importantes a lo largo de mi vida. Después de décadas de indagación, y tras finalizar el proceso completo de Ejercicios Espirituales ignacianos, mis pasos me llevaron de regreso a Paramahansa Yogananda, cuyas preciosas enseñanzas había conocido muchos años atrás. Si bien la duda y una crisis espiritual honda me apartaron de ellas en el pasado, en el presente las sigo con fidelidad.

En el mes de Noviembre de 2016 se cumplió el 70 aniversario de la publicación del clásico espiritual Autobiografía de un Yogui, escrito por el genial maestro indio. En el sitio web de Self-Realization Fellowship (la organización internacional fundada en 1920 por Paramahansa Yogananda con el objetivo de enseñar métodos científicos de meditación y principios de vida espiritual) aparece información detallada sobre el libro y su autor (remito a dos enlaces: uno general, yogananda-srf.org, y otro específico, que recoge los detalles del aniversario, Autobiography of a Yogi).  

La gran obra y el inmenso legado espiritual que dejó Yogananda tras su muerte en 1952 han marcado la vida de generaciones de buscadores espirituales. También la mía. Unos pocos libros han constituido un punto de inflexión a lo largo de mi vida; libros que me han aportado una visión diferente y me han permitido contemplar mundos nuevos. Autobiografía de un Yogui ha sido uno de ellos. Probablemente el que más ha calado en mi pensamiento y búsqueda.

Leí Autobiografía de un Yogui hace mucho tiempo, durante el verano en el que cumplía veinticinco años, y he vuelto a releerlo posteriormente en varias ocasiones. Su primera lectura significó el descubrimiento de la India y el yoga. Fue la entrada a un mundo desconocido pero que me fascinó desde el primer momento. Con los años, a través de las lecciones de Self-Realization Fellowship, he aprendido las técnicas que forman parte de la enseñanza original de Yogananda. Estas técnicas incluyen los Ejercicios Energéticos, el procedimiento Hong-So de concentración, la meditación en Om y finalmente el Kriya Yoga, la joya del legado espiritual de Paramahansa Yogananda.

El glosario de la página web en español de Self-Realization Fellowship (v. este enlace) define Kriya Yoga como

sagrada ciencia espiritual que nació en la India hace milenios; comprende ciertas técnicas de meditación cuya práctica regular conduce a la realización de Dios. Como ha explicado Paramahansa Yogananda, la raíz sánscrita de kriya es kri, que significa «hacer, actuar y reaccionar»; esa misma raíz se encuentra en la palabra karma, el principio natural de causa y efecto. Así pues, Kriya Yoga significa «unión (yoga) con el Infinito mediante cierta acción o rito (kriya)». El Kriya Yoga —un tipo de Raja Yoga (el «rey» de los sistemas del yoga o sistema «completo»)— ha sido ensalzado por Krishna en el Bhagavad Guita y Patanjali en los Yoga Sutras. La ciencia del Kriya Yoga fue restablecida en esta era por Mahavatar Babaji y constituye la diksha (iniciación espiritual) impartida por los Gurús de Self-Realization Fellowship.[…]

Kriya Yoga es una nave que nos adentra en la inmensidad de un universo nuevo. La tarea de Paramahansa Yogananda fue difundir incansablemente esta ciencia espiritual. Su obra literaria así lo atestigua, en particular su Autobiografía de un Yogui, cuya influencia en las vidas de tantas personas fue prevista por su propio autor.

Cuando abandone este mundo, este libro cambiará las vidas de millones de personas. Será mi mensajero cuando yo me haya ido. (Paramahansa Yogananda).

Yogananda asistió en vida al encuentro de dos mundos que se acercaban gracias al poder transformador del yoga.

Me ha emocionado muchísimo recibir cartas de miles de lectores. Sus comentarios, y el hecho de que el libro haya sido traducido a tantos idiomas, me anima a creer que Occidente ha encontrado en estas páginas una respuesta afirmativa a la pregunta: «¿Tiene la ciencia antigua del yoga un lugar que vale la pena en la vida del hombre moderno?». (Paramahansa Yogananda).

En cierta ocasión un estudiante preguntó a Yogananda qué pasaje de Autobiografía de un Yogui consideraba más inspirador para el hombre corriente. El Maestro reflexionó durante un rato y después dijo:

Estas palabras de mi gurú, Sri Yukteswar: «Olvídate del pasado. La conducta humana nunca es fiable hasta que el hombre está anclado en lo Divino. Todo en el futuro mejorará si estás haciendo un esfuerzo espiritual ahora». (Paramahansa Yogananda).

Las técnicas mencionadas más arriba (Kriya Yoga principalmente) han sido una gran aportación de Yogananda y de Self-Realization Fellowship a mi vida. Pero si tuviera que añadir dos elementos más de importancia primordial que han cambiado mi universo conceptual y vital, estos serían el pensamiento positivo y la confianza radical.

El pensamiento positivo no es optimismo ingenuo. Es el poder de transformar nuestras circunstancias, el poder de moldear nuestro destino para que se acomode a nuestra perspectiva vital. Presupone que la realidad es maleable y manipulable, y nosotros tenemos el poder de manipularla a través del ejercicio de nuestro pensamiento. Nunca hubiera dado crédito a esta concepción del mundo si no fuera porque hoy vislumbro que es una realidad. Yogananda fue un campeón del pensamiento positivo.

Si deseas cambiar tus circunstancias, cambia tus pensamientos. Puesto que eres el único responsable de tus pensamientos, solo tú puedes modificarlos, y ciertamente desearás hacerlo cuando comprendas que cada pensamiento crea de acuerdo con su propia naturaleza... Así pues, desde ahora, comienza a tener solo pensamientos que te aporten salud y felicidad. (Paramahansa Yogananda).

Paramahansa Yogananda manifestó a lo largo de su vida un confianza radical y absoluta en esa Realidad a la que habitualmente llamaba Océano (de Bienaventuranza, de Gozo, de Conciencia,...) y en cuya presencia que se sentía como en casa. Tenía pleno conocimiento de ser imagen de ese Ser Infinito, de ser hijo de esa Conciencia Ilimitada y, como hijo legítimo, por tanto heredero y dueño de todas las cosas creadas.

Esa confianza total e incondicional es otro de los grandes legados que nos ha transmitido Yogananda. La confianza sin condiciones enriquece notablemente la vida cotidiana, pues es fácil de otra forma perder la perspectiva y dejarnos llevar por el desánimo y la pérdida de sentido.

La obra de Yogananda inspira e ilumina hoy tal como lo hizo durante sus días en la tierra, y seguirá inspirando e iluminando durante generaciones.

De la ignorancia llévame a la verdad.
De la oscuridad llévame a la luz.
De la muerte llévame a la inmortalidad. (Brihadaranyaka Upanishad).